
PUERTA CORREDIZA
Una puerta corrediza o deslizante funciona mediante una o varias hojas que se desplazan horizontalmente sobre un sistema de guías y rodamientos, permitiendo abrir y cerrar la puerta con un movimiento suave, silencioso y sin ocupar espacio adicional. Al accionar la manija, la hoja se desliza paralela al muro o dentro de un vano (según el sistema), ofreciendo un paso cómodo y práctico, ideal para ambientes donde se busca optimizar cada centímetro disponible. Su mecánica es simple y eficiente: ruedas inferiores o carros superiores sostienen el peso, mientras las guías aseguran un movimiento estable y alineado.
Este tipo de puerta destaca por su funcionalidad y ahorro de espacio, ya que no requiere área de giro como las puertas tradicionales. Además, ofrece una estética moderna y limpia, con la opción de automatizarla en accesos interiores o exteriores.
Elegir una puerta corrediza o deslizante es apostar por un sistema moderno, práctico y altamente adaptable, perfecto para dividir ambientes, optimizar espacios o generar accesos fluidos en hogares, oficinas, locales o patios. Su funcionamiento ágil y su diseño versátil la convierten en una solución elegante y eficiente para cualquier proyecto.