VENTANA CIERRE GUILLOTINA

Una ventana con cierre tipo guillotina funciona mediante un sistema de deslizamiento vertical, en el cual una o ambas hojas se mueven hacia arriba y hacia abajo dentro de un marco especialmente diseñado para garantizar estabilidad y suavidad en el movimiento. A diferencia de otros sistemas que abren hacia el interior o hacia el exterior, este mecanismo aprovecha el plano vertical, por lo que no invade espacios y permite una apertura práctica incluso en ambientes reducidos. 

Su funcionamiento se basa en un sistema de contrapesos, resortes o herrajes de fricción que mantienen la hoja en la posición deseada sin esfuerzo. Para abrirla, simplemente se eleva la hoja móvil, que queda firmemente sostenida gracias al mecanismo interno. Al cerrarla, desciende suavemente hasta asegurar el cierre hermético inferior. Este tipo de apertura resulta especialmente cómodo y seguro, ya que evita golpes accidentales y permite graduar la ventilación de forma precisa.

Una de las principales ventajas del sistema guillotina es su capacidad para ventilar sin comprometer la seguridad, ya que la apertura puede mantenerse en un punto fijo sin riesgo de que la hoja caiga. Además, al no proyectarse hacia afuera, es ideal para fachadas cercanas a veredas, balcones pequeños o interiores donde el espacio es limitado. Cuando está cerrada, su estructura ofrece un muy buen nivel de estanqueidad, contribuyendo al aislamiento térmico y acústico del ambiente.